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martes, 18 de febrero de 2020

A la búsqueda del tiempo recuperado





(“A la recherche du temps récupéré”)

Cuando tomé la decisión de dar comienzo a este escrito, llevábamos dos días de intensos, divertidos y muy emotivos intercambios de comentarios. Nuestra amiga TERIZINA BELLABONGA nos había propuesto uno de sus encantadores ejercicios para que desarrolláramos nuestro ingenio y nos expresáramos desde el fondo de nuestros corazones.

Es un grupo muy especial y heterogéneo; pero, hemos logrado encontrar la complicidad y el respeto para expresar todo aquello que decidamos compartir. Tengo que señalar que hay momentos de una genial expresividad y libertad en los comentarios. A juzgar por el escaqueo de algunos cuantos, es de justicia reconocer que se trata de un grupo algo remiso, en ciertas ocasiones. Fue lo que se puso de manifiesto, cuando TERIZINA BELLABONGA nos encargó la tarea de buscar los seudónimos para los participantes.

Ahora, transcurridos varios días, debo decir que, a pesar de las dificultades encontradas, logramos divertirnos con el juego de los seudónimos y dar por concluido este encargo. Hubo colaboración por parte de algunas personas, pero merece hacer una especial mención de la ayuda prestada por CARIBEIDÓN, quien logró empezar con los seudónimos y facilitarnos, de igual manera, todos los que nos hacían falta para que pudiéramos completar la lista.

TERIZINA BELLABONGA nos dijo:

-En términos generales, vivimos satisfechos con lo que somos. Sin embargo, en ocasiones, nos gustaría cambiar alguno de los aspectos que conforman nuestra manera de ser y gozar de aquellas cualidades que admiramos en alguien a quien conocemos muy bien; de las cuales, nosotros, carecemos.

No hizo falta que contuviera mi intriga durante mucho tiempo porque, a continuación, TERIZINA BELLABONGA, nos lanzó el reto siguiente:

-Les propongo que juguemos con la pregunta de la imagen que les adjunto. Se trata de que piensen profundamente, antes de responder.

Si tuvieras que transformarte en un amigo, ¿quién sería y por qué?

La participación no se hizo esperar y las respuestas fueron muy variadas, emotivas y creativas. Algunas, llegaron a ser realmente entrañables, mostrando los vínculos tan estrechos que unen a los participantes.

Intentaré recopilar el mayor número de los comentarios que tuvieron lugar, en el ejercicio titulado:

EL JARDÍN DE LOS ESPEJOS

He querido respetar las aportaciones de CARIBEIDÓN, tanto para el título del presente escrito, como para este particular apartado, cumpliendo con sus indicaciones: “Tendrá un capítulo especial que se llamará “El jardín de los espejos”. Allí, en ese jardín, se podrán acicalar todos los protagonistas a su libre antojo y albedrío, con sus atributos y defectos, propios y ajenos!!!”

Algunos, no precisaron las características de los amigos que desearían tener.

PETER PAN nos dijo que era una difícil decisión, ya que a todos sus amigos los había escogido por ser como son. Que no podría escoger a uno en particular y que los quería con su especial mezcla de virtudes y defectos.

LA PEQUEÑA LULÚ no habló del tema, pero le mostró su afecto a TERIZINA BELLABONGA, enviándole un mensaje con unas flores.

UP admira mucho la serenidad, la inteligencia y el arte, por lo que le gustaría tener un poco de cada uno de sus muchos amigos y amigas. “También hay mujeres que son iconos y en las que uno podría identificar una característica que pudiese representar un sueño escondido... Me gustan aquellas que van detrás de sus sueños, que marcan estilos (y no hablo de la ropa) y que rompen esquemas pero con gracia… “

ROSICLER, estaba totalmente de acuerdo con UP. Le encantaría tener un poco de cada uno de sus amigos.

CATALINA CHAMBERÍ, nos dijo lo siguiente: “Nos encontramos con personas que poseen unas características, hábitos, aptitudes, que nos gustan mucho. A mí me sucede que me llama especialmente la atención aquello que a mí me falta, o lo tengo menos desarrollado ¿Alguien en concreto? ¡No! Creo que otras personas son como espejos que nos reflejan aquello en lo que debemos luchar por mejorar... ¡También nos ayudan a ver lo bueno que hay en nosotros! Por otro lado, si ahondamos un poco, todos tenemos una mezcla de bueno y menos bueno, que es lo que nos hace únicos; por lo que ningún amigo, o conocido, es tan perfecto como a veces creemos... Lo más importante, es que aprendamos a querernos y aceptarnos como somos, aunque siempre estemos dando pasitos para pulir ciertas aristas. Para darle más brillo a aquello que se nos da bien.”

Al respecto, UP dijo: “Si, es cierto, ¡hay una fuerza en esa conciencia de nuestros errores y en mejorarnos como seres humanos!”. Dirigiéndose a TERIZINA BELLABONGA: “¡Sólo puedo dar gracias por resaltar, en nosotros, aquello que es bello!” A continuación, se dirigió a todos nosotros: “Queridos amigos y amigas, siempre he sentido que la perfección es muy aburrida y me encanta cuando, lo casi perfecto, se vuelve bello con el error. Con una línea que sobrepasa la medida, con una nariz que le da fuerza a un rostro, con el carácter en medio de la dulzura... Detrás de cada uno de nosotros hay maravillosas historias de vidas llenas de inteligencia, fuerza, coraje, integridad, prudencia, superación, disciplina, valor, etcétera. Historias que tienen una hermosa mezcla con el miedo, la duda, la inseguridad, la cobardía y otras características... Esas batallas íntimas, internas, entre lo que somos y lo que queremos ser, se traducen al exterior y ejercen en mí un magnetismo único...”

MANECITA ROSADITA nos abrió su corazón y nos hizo algunas confidencias… Antes que nada, nos comentó que había tantas cualidades admiradas por ella, en sus amigos, que le habían servido de inspiración para hacer una transformación. Luego, concretó aún más, diciéndonos que desde 1976, hasta el día de hoy, había sufrido una metamorfosis total. Ha ido cambiando muchas cosas de sí misma y ahora siente que es una persona nueva. Nos comentaba que de ser una mujer que había sido educada a la vieja usanza (parece que de acuerdo a las costumbres más autóctonas de los bogotanos), ha ido adoptando lo que ella considera ser lo mejor de la mujer costeña: su temperamento alegre, relajado y sin complicaciones. Lo que, por cierto, le ha causado grandes diferencias con su señora madre y familia.

De su suegra, adoptó la paciencia infinita, su amor y dedicación por los hijos. De una de las amigas, la Fe y la Caridad por los más necesitados.

Ha conocido personas espectaculares. Admira de ellas, la sencillez y la elegancia, la alegría, la frescura y el desparpajo, la euforia y la sinceridad, la dulzura de GARDENIA MIRAFLORES y, de TERIZINA BELLABONGA, su inteligencia, su incomparable poder para ponernos a pensar y que es una líder nata. Ha querido tomar lo bueno de cada una, para ser mejor persona.

Como es natural, las respuestas no se hicieron esperar.

TERIZINA BELLABONGA le dijo: “Estupenda tu evolución y ¡no te imaginas cómo la disfrutamos! Eres una belleza, porque ¡es tu alma la que habla siempre! Gracias por estar tan genuinamente atenta. Un abrazo”. A lo que MANECITA ROSADITA le respondió: “Gracias a ti, TERIZINA BELLABONGA, que nos haces evaluarnos y valorar nuestras amistades”.

MARIPOSA BELLAVISTA exclamó que era una maravilla de comentario, y “¡Me gusta lo sincera que eres!”. CATALINA CHAMBERÍ le dijo a MANECITA ROSADITA: “Me parece genial que te hayas transformado a ti misma... Es importante que decidamos quién queremos ser, escogiendo aquellas cualidades que nos gustan y deseamos adoptar como propias... Yo conozco eso de ser de varios sitios... Debes escoger aquellas características con las que te encuentras mejor y te hacen más feliz. Igual que los amigos y conocidos, las personas de un lugar tienen sus cosas buenas y otras que no son muy de nuestro agrado... Normalmente, hay personas que son reacias a aceptar algunos de nuestros cambios; ¡que eso no nos impida caminar por el camino que deseamos!”

MARIPOSA BELLAVISTA, continuando con lo que dijo Rosicler, se refirió a que ella haría una "Colcha de maravillosos retazos". Le encantaría la serenidad de PETRONILA, la alegría, la manera clara y justa de pensar, la dulzura, un poquito de locura y lo detallista de otras amigas... Lo brillante de TERIZINA BELLABONGA y la fe y el amor de GARDENIA MIRAFLORES.

GARDENIA MIRAFLORES le respondió con entusiasmo: “¡Dios mío, amiga de mi alma, MARIPOSA BELLAVISTA, que linda eres!”

MARIPOSA BELLAVISTA se dirigió a CATALINA CHAMBERÍ, con mucho cariño: “Qué felicidad compartir contigo, CATALINA CHAMBERÍ, estos momentos de alegría, de entretenimiento y, en cierto modo, de escape a nuestra rutina diaria. ¡Un verdadero placer leer tus comentarios!”.

CATALINA CHAMBERÍ le agradeció a MARIPOSA BELLAVISTA sus palabras y comentó: “Es increíble el ambiente que nos contagia TERIZINA BILLABONGA. Repitiendo parte de tus palabras, quiero decir que es un placer leer todos los comentarios. Son muy interesantes, divertidos, profundos...”

MARIPOSA BELLAVISTA continuó con su maravillosa expresividad y cercanía: “¡Ayyy, mi TERIZINA BELLABONGA! ¡Hermosa! ¡Qué bella eres conmigo y qué grande es tu alma! Para crear este rincón de risas, amistades y cariño, que le da a nuestra vida ese toque mágico y nos llama a este delicioso y productivo intercambio. ¡Gracias, amiga mía!

MARIPOSA BELLAVISTA, siguió con sus bellas palabras: “Pensando en nuestra maravillosa "reunión de hoy", profundizo. Sabiendo que cada acción de nuestra vida trae consecuencias, no sólo para nosotros mismos, sino también para todos los que nos rodean, pues más mérito le doy a nuestra hermosa TERIZINA BELLABONGA, por hacer esta cadena de sentimientos, pensamientos, y situaciones alegres y divertidas que le ponen la cara bonita y alegre a nuestro mundo, tan hermoso, pero lleno de problemas y conflictos. Tal vez no te das cuenta que tu labor es grande y poderosa, pero seguramente nos ha tocado en momentos difíciles y ha sacado una sonrisa en donde había lágrimas. ¡Gracias, pues éste es alimento para el alma!”

Aquí, volvió a aparecer en escena nuestra querida anfitriona, TERIZINA BELLABONGA: “MARIPOSA BELLAVISTA, tu sabes, de sobra, cuánto agradezco los "endosos" tan generosos que me haces pero creo que, sin saberlo quizás, hay un olfato inconsciente que acerca las sensibilidades, los enfoques y las manifestaciones cariñosas y respetuosas de éstas, para lograr coincidir en los apoyos, las solidaridades y los afectos de todos quienes nos disponemos a dejar que el alma se asome. Es muy bello observar cómo hemos logrado afianzar todas esas cosas en un grupo que interactúa con total desinterés y cariño. Creo que a todos nos sucede lo mismo que a ti y ¡allí está la grandeza!”

CATALINA CHAMBERÍ le comentó: “¡Cierto, TERIZINA BELLABONGA! Creo que se dan estas magníficas conversaciones porque todos necesitamos, de vez en cuando, sacar nuestros sentimientos y vivencias... ¿Dónde mejor que con personas que reciben lo que se escribe, con delicadeza, cariño y sentido del humor?”

GARDENIA MIRAFLORES, continuó con la tarea original: “La vida es una enseñanza diaria: compartimos y aprendemos. Yo también, como MARIPOSA BELLAVISTA, haría una colcha de retazos, con un poquito de todas. Me gustaría ser más objetiva, pero lo dejo ahí”. A continuación, le dio las gracias a TERIZINA BELLABONGA.

GARDENIA MIRAFLORES, también se dirigió a CATALINA CHAMBERÍ, diciéndole que se sentía feliz de que estuviera interactuando con ellos desde hace poco tiempo y “valga la oportunidad para decirte que son muy enriquecedores tus comentarios”.

PETUNIA: “A mí me gustaría tener un poco de cada una de mis amigas y hermanas porque todas son muy especiales. Cada una tiene sus propias cualidades y son súper mujeres ¡Y, muchas, son súper madres también!

ESTRELLA FUGAZ, nos dijo que, para ella, realmente es una tarea compleja, porque todas sus amigas son especiales y le aportan mucho.

CLARINETILDA BULLERENGUE, “LA DAMA DE LA BELLA SONRISA”: “Estoy muy satisfecha tal como soy; pero como dice nuestra “panelista líder”, no por eso dejo de admirar las virtudes de mis amigas y, ¿por qué no? hasta desear mejorar un poco, aunque sea; ¡para bien, claro está! Admiro mucho a mi amiga LA BELLA CUBITA, por el temple con que enfrenta las adversidades, nunca se raja, ahí está siempre con ese humor que tanto la caracteriza. De CARIBEIDÓN admiro su verbo, su manera de decir las cosas para que suenen ¡taaaan bonitas!, a la vez que me toca ir al “pequeño Larousse” para ver qué me quiso decir, me hubiera gustado ser un “trotamundos”, mochila en hombro. Como mi amiga__, a quien nunca la he oído quejarse de nada, cualquiera diría que lo tiene todo; de CATALINA CHAMBERÍ, su profesión, me hubiera gustado ser psicóloga. De TERIZINA BELLABONGA, esa capacidad que tiene de convocatoria; siempre hay “quorum”. ESTRELLA FUGAZ, sin pelos en la lengua, que a veces tanta falta me hace ¡Ooops, jajajajajajajajaja!”

CLARINETILDA BULLERENGUE, “LA DAMA DE LA BELLA SONRISA”, dirigiéndose a CATALINA CHAMBERÍ: “¡te admiro mucho! Y ella, CATALINA CHAMBERÍ, le respondió: “Muchas gracias, me has emocionado...”

MARVICA, se expresó así: “En mí, soy mi mejor amiga...”

MUY EXPERTA YO TE HARÉ, nos dijo: “Tengo poquitas amigas, consecuencia de muchos años de intenso trabajo y tan poco el tiempo, con esa prioridad a mi familia, pero de ellas he aprendido mucho y he tenido mucha suerte de encontrarme seres buenos, más atentos que yo, más disponibles. Considero un paliativo consolador la amistad, por trivial que sea, siempre genera hondo calor humano y te integra a socializar, como en mi caso tan de ermitaña y creo he absorbido, lo más nutriente: el valor de la risa, el consuelo ante llantos, de hecho TERIZINA BELLABONGA tus apuestas a solicitarnos conceptos me aporta distensión, ante tanto combate rutinario. Abrazote y porque tienes amigas... estimulantes.”

TERIZINA BELLABONGA: “Bueno, como decía en el epígrafe, en general me siento satisfecha con lo que soy, pero eso no quiere decir que al reconocer mis fallas o carencias y admirar en muchos amigos/as la presencia de esas virtudes, no quisiera tenerlas o mejorarlas. Me encantaría, por ejemplo, tener la prudencia y silenciosa inteligencia de AMANTINE; la serenidad y objetividad de CATALINA CHAMBERÍ; la fortaleza y la alegría de CLARINETILDA BULLERENGUE, “LA DAMA DE LA BELLA SONRISA”; la enorme capacidad de tolerancia, sana resignación y la Fe de GARDENIA MIRAFLORES; la ponderación y capacidad de concisión de CAIPIRIÑA; la inteligente discreción, la capacidad de análisis y el orden mental de MADAM BUTTERFLY; la creatividad, la cultura y la chispa de CARIBEIDÓN; la ternura, el inteligente sentido del detalle y la capacidad de amar de MARIPOSA BELLAVISTA; el sincero, sarcástico y, a veces, cínico enfoque intelectual de BRUJILDA VAGAROSA; la sensibilidad artística y social de UP; la dulzura de MAMUT DE AZÚCAR; la gracia loca de MANECITA ROSADITA. Si continúo no me alcanzaría el espacio para crear, entre todas las cualidades de mis estupendas amigas/os, un ser humano cercano a la perfección. ¡Es un placer y un privilegio contar con ustedes!”

CARIBEIDÓN, rápidamente le respondió a TERIZINA BELLABONGA: “Ya presentía que un pedacito de mí, cabría dentro de ti y allí me sentiría feliz!!!”

CATALINA CHAMBERÍ también intervino, dirigiéndose a TERIZINA BELLABONGA y a todos los que participan en estos "juegos" sugeridos por nuestra amiga: “Les admiro por muchas cosas... Por la capacidad de implicarse, por compartir con los demás cosas muy personales, por la claridad mental y el sentido del humor, que transmiten cada vez que nos enfrentamos a estos divertidos retos...”

MAMUT DE AZÚCAR, dirigiéndose a TERIZINA BELLABONGA: “Gracias por esos reconocimientos pero, aunque no lo creas, tú tienes un poco de todo lo que antes mencionaste. Eres maravillosa, alegre, directa, espontánea, fuerte, jocosa y transmites tu cariño desde tus escritos. Eres una persona “fabufantástica”. Te quiero mucho”.

CARIBEIDÓN: “Aun cuando ese Frankenstein, sin cicatrices, sería una maravilla humana, terminaría por ser una persona muy triste por no tener rivalidades que compartir ¡Lo mejor será, sin lugar a dudas, seguir siendo como Dios nos hizo!”

CARIBEIDÓN: “La felicidad de vivir, muchas veces, la podemos encontrar en las diferencias que aprendemos a querer para refrendar el encanto de las cosas distintas de la vida!!! Los anacoretas y eremitas al aislarse tantos años en cuevas, sólo consiguen perder el color de sus ojos y de esa manera contemplativa sólo merece vivirla quien no se tropieza con las diferencias que nos proporciona la razón de existir en compañía con los demás!!!”

Ante esto, MARIPOSA BELLAVISTA le dijo: “Nunca podríamos vivir aislados, mi querido CARIBEIDÓN, necesitamos la charla, la risa, el calor humano, la energía del sol y los rayos de luna!!!”

GARDENIA MIRAFLORES: “Y el lucerito de plata”.

CARIBEIDÓN, dirigiéndose a MARIPOSA BELLAVISTA, dijo: “eso, eso, eso y saber que no hay miel más dulce en el panal que aquella que proviene de una RECONCILIACIÓN cuando hemos sufrido la picadura de una de sus abejas!!!”

CATALINA CHAMBERÍ continuó con la conversación: “MARIPOSA BELLAVISTA, ¡estoy de acuerdo contigo! ¡No podríamos vivir aislados! A veces, por diferentes circunstancias, parece que estuviéramos un poco más solitarios y en menor contacto con otros. Este medio, bien utilizado, nos acerca a personas que, de otra forma, nunca se hubieran cruzado en nuestro camino”.

MARIPOSA BELLAVISTA, agregó: “Siempre he dicho que Facebook, bien utilizado, es una maravilla. Claro que hemos contado con la gran suerte de tener un grupo que parece "escogido a mano"; todos, gente fina, respetuosa, alegre y un verdadero placer para compartir. Que viva el “Clan de la Felicidad” y nuestro Facebook”.

MAMUT DE AZÚCAR: “De acuerdo, MARIPOSA BELLAVISTA!!”

MADAM BUTTERFLY, exclamó: “Uy, TERIZINA BELLABONGA, eres muy generosa en tus apreciaciones. Qué buena capacidad de análisis tienes y qué suspicacia para provocar elegantemente la participación en este delicioso foro. Ello te ha servido también para rodearte de inteligentes y agudos contertulios que no podemos pasar por alto la brillantez de tus exposiciones. Mil gracias y un gran abrazo”.

LA BELLA CUBITA se unió al grupo: “¡Ay, caramba! ¡Lo que me estaba perdiendo! Yo estoy contenta como soy, pero reconozco que tengo fallas en muchas cosas y, siempre, ¿por qué no? me gustaría tener facilidad de palabra, como tienen muchas de ustedes. Me encanta leer todos sus posts, sus opiniones y puntos de vista, pero el señor CARIBEIDÓN merece mis respetos, y a mi amiga CLARINETILDA BULLERENGUE, “LA DAMA DE LA BELLA SONRISA”, le doy las gracias por mencionarme y conocerme, y a ti, TERIZINA BELLABONGA, ¡me encantas chica! Las admiro a todas y a mí me encantan los chistes, me gusta reírme”.

LA BRAZUCA VIAJERA: “Espero no tener que hacer frente a semejante dilema... Mis amigos tienen muchas cualidades, pero, no quiero ser como ninguno de ellos... Con todo respeto, estoy satisfecha por ser quien soy. Nada de extraordinario, pero yo soy yo y está muy bien así!!! Como dijo alguien una vez humorísticamente: justamente a mí me ha tocado ser quien soy.... Rsrsrsrsrsrsr”

BRUJILDA VAGAROSA, nos dijo: “Cuando TERIZINA BELLABONGA comenzó a etiquetarme en las publicaciones del grupo, poco imaginaba que se iban a constituir en una suerte de opereta viviente con la que iba a interactuar, a veces entre telones, a veces bajo reflectores y otras, como muy divertido público. Lo mejor: la continuidad de una obra siempre animada, motivada por sentimientos positivos y generosos, nunca aburrida y divinamente orquestada. Hoy ocupan todos, con sus ocurrencias y genialidades, una buena parte de mi tiempo y -como corresponde- de mi corazón. Sin haber visto a ninguno, todos me hablan al oído como si salieran, entre nubes, de una lámpara que sólo responde a la voz de la amistad”.

CAIPIRIÑA: “Creo indispensable mantenerse en movimiento. Siempre hay cosas que cambiar en nosotros mismos, para que no incurramos en la vieja y detestable auto-complacencia”.

CATALINA CHAMBERÍ: “¡Cierto, CAIPIRIÑA! Además, siempre cambian las cosas. Si nosotros no somos los motores del cambio, serán otros, o las circunstancias, los que nos obliguen a cambiar...”

HIPOCAMPO DE LAS MAREAS: “Creo que esto me ocurría cuando era pequeña y tenía conmigo muchos miedos. Incluso quería ser un superhéroe. Ya no... No me transformaría, por nada del mundo, porque ya eso ocurrió. Tomé lo mejor de cada quien y me edifiqué.... ¡y ahí voy!”

PETRONILA: “Bueno, un poco tarde, pero aquí estoy lista para mi comentario y sentir: ¡Tantas amigas y amigos maravillosos que he conocido en toda mi vida! He tratado de seguir sus cualidades y aplicarlas. Estoy, en estos momentos, rodeada de amigos que me han enseñado a vivir y a apreciar lo que tengo y lo que no tengo. Pero siempre seré yo, un poco mejorada, pero siempre yo”.

CATALINA CHAMBERÍ, le dijo a PETRONILA que es fundamental que seamos nosotros mismos, aunque vayamos variando un poco con el tiempo, gracias a esos buenos espejos que encontramos por la vida.

El comentario de MARCAPASO sirvió como broche final a tan amena “conversación”: “Mis amigos de siempre, y los estacionales, convirtieron mi vida en un arco iris y me gozan tal como soy.”


  

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lunes, 27 de enero de 2020

De la obligación de adaptarnos a otras personas y a las circunstancias que nos rodean





En esta ocasión, deseo escribir sobre el convencimiento generalizado que existe  con respecto a la obligación que tenemos de adaptarnos a otras personas y a ciertas circunstancias que nos rodean.

Es un tema muy complejo, sobre el que es conveniente profundizar. Sé que debemos tener cierta capacidad de aceptar a los demás tal como son y poseer la flexibilidad necesaria para poder relacionarnos con ellos. Lo cual, no implica tener que renunciar a nuestra manera de ser, al comportamiento que mantenemos con nuestros familiares y amigos.

Es un asunto por el que tengo una especial sensibilidad y salto como un resorte, cuando compruebo que muchas personas fueron educadas para ser dóciles y conformistas. Con el objetivo de lograr que no se cuestionasen lo que se les decía, se les ordenaba, o se les exigía.  

Lo triste es que, cuanto más sumisa sea una persona, menos se dará cuenta de la poca autonomía que ha tenido, y es posible que proteste airadamente ante lo que aquí defiendo.

Hay dos formas de adaptación. Una, que es positiva, moderada, tal como hemos visto al inicio. Y, otra, mucho más extrema, que es perjudicial para aquellos que tienen muy interiorizado el imperativo de tener que adaptarse a quienes pueden hacerles daño y permanecer en ambientes francamente restrictivos, “castradores”, hostiles y peligrosos.

¡Cuidado! También pueden herirnos desde el amor, el cariño o la amistad. Con la sobreprotección, con el hecho de impedirnos tomar nuestras propias decisiones, con la exigencia y las presiones para que seamos o actuemos de determinada manera.

En este artículo, quiero centrarme en ese imperativo familiar y social que nos empuja a adaptarnos en exceso a ciertas personas o a los grupos a los que pertenecemos, renunciando a gran parte de nuestra individualidad: nuestra forma de ser, de actuar y de sentir, nuestros gustos y deseos, nuestras propias metas y nuestros sueños. Pretenden que no cambiemos, que no asumamos otros valores, que nos mostremos pasivos ante lo que nos sucede, que nos resignemos a ciertas situaciones adversas. Y, que aceptemos lo inaceptable, que continuemos con relaciones que nos aportan mucho dolor, que permanezcamos cerca de individuos que creen que el amor es posesivo, controlador. Porque, entienden que, nosotros, somos un objeto que ellos pueden manejar a su antojo.

Se aferran a lo que el Diccionario de la Real Academia de la Lengua dice con referencia a la adaptación y consideran que debemos “recibir, haciéndolo propio, un parecer, un método, una doctrina, etc., que han sido creados por otros”.

Sin embargo, quien escribe es firme partidaria de defender que tenemos el gran patrimonio de la libertad para tomar nuestras propias decisiones sobre lo que  queremos rechazar. Obviamente, hay hechos que no podemos cambiar, tales como una ruptura, una muerte, un fracaso, los cuales, debemos aceptar, después de haber pasado por el correspondiente proceso de duelo.  

A muchos les molesta que tengamos voz propia y que mostremos que no estamos de acuerdo con lo que ellos piensan que es lo correcto. Nos quieren calladitas, persiguen nuestra mansedumbre.

Les conviene que nos sintamos como una parte de un todo inamovible, pensando que somos incapaces de modificar aquello “que nos ha tocado vivir”. Y, así, se van colando las faltas de respeto hacia nosotros y las diferentes formas de agresiones. Desde la familia, la escuela, el barrio, el trabajo y la sociedad.

¡Basta ya de adaptarnos a lo que otras personas nos imponen, aunque sea en nombre de un supuesto amor! 

Tengamos el coraje y la determinación para ser como queremos ser. Aunque, para conseguirlo, debamos cuestionar y revisar algunas de las enseñanzas recibidas. Aun sabiendo que encontraremos la crítica y el rechazo de algunos conocidos o personas allegadas.






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lunes, 23 de diciembre de 2019

Cuatro líneas pensando en estas fiestas navideñas


  

Como todos los años, Navidad, Año Nuevo y Reyes llaman a las puertas de nuestras casas para recordarnos que debemos prepararnos para celebrar unas fiestas entrañables.

Es entonces, cuando no puedo evitar recordar los tiempos de mi infancia. Y, también, siento la necesidad de enviar a mis familiares, amigos y pacientes mis mejores deseos de felicidad. Así como, dirigir unas palabras de aliento a quienes sé que este largo período navideño revolverá los sentimientos que estaban encerrados, a cal y canto, en lo más profundo de sus corazones.

Hace muy pocos días, he sido conocedora de dos noticias relacionadas con Finlandia, que me han parecido particularmente relevantes, las cuales, he querido dejar reflejadas en el presente escrito: por segunda vez consecutiva, este país nórdico ha sido elegido como el más feliz del mundo y la Suomen Eduskunta -su Parlamento- acaba de investir a Sanna Marin como Primera Ministra. ¡Tiene 34 años de edad y se convierte en la Primera Ministra más joven del mundo!

Nunca, he estado en Finlandia y no tengo la más remota idea de cuáles han sido los requisitos que ha cumplido para ser merecedora del título de “país más feliz del mundo”. Sin embargo, me consta que Sanna Marin es la lideresa del Partido Social Demócrata y que dirige una coalición de partidos políticos liderados por mujeres, cuatro de ellas, de menos de 35 años.

Cuando era una niña, la madre de Sanna se divorció para huir de los graves problemas que el alcoholismo de su marido causaba a diario en el ámbito profesional y familiar. Y, más tarde, sus sentimientos la llevaron a formar pareja con otra mujer. Lo cual, sucedió décadas antes de que la Ley finlandesa reconociera el matrimonio entre personas del mismo sexo.

A pesar de la falta de recursos económicos, Sanna Marin cursó su carrera universitaria con brillantes calificaciones, teniendo que compartir los estudios con el trabajo, poniendo constantemente a prueba su admirable fuerza de voluntad y capacidad de sacrificio.

En una entrevista que le hicieron, la joven política venía a decir que, cuando era una niña, se sentía invisible porque no podía hablar abiertamente sobre su familia. La invisibilidad le creó un sentimiento de incompetencia y el silencio anidó en su interior. “No fuimos reconocidos como una verdadera familia, igual que las demás. Pero, no fui intimidada. De pequeña, yo era sincera y terca. Soy de una familia homoparental y eso, sin duda, me ha influido para que la igualdad, la paridad y el respeto a los derechos humanos sean muy importantes. Para mí, todos son iguales. No es una opinión; es lo fundamental” -terminaba diciendo, Sanna Marin.

No me atrevería a poner en tela de juicio las palabras de la Primera Ministra finlandesa. Pero, al llegar estas fechas navideñas, deseo a todos mis amigos que disfruten de estas fiestas con la misma intensidad y alegría que lo hacían cuando eran niños. Porque, entonces, cualquier detalle, por pequeño que fuera, era motivo de alegría y daba la razón a cuantos creíamos en la magia de la Navidad, o en la del día de Reyes. Al tiempo que les pido que tengan un pensamiento y guarden el más estricto respeto para todas aquellas personas que, por distintos motivos, no estarán en condiciones de celebración alguna.

Aun siendo los humanos diferentes en el color de la piel, la raza, el idioma, el sexo, el pensamiento político o religioso, en la riqueza o en la pobreza, y en tantos otros aspectos, tan sólo otorgaremos el debido respeto a nuestro prójimo, cuando hayamos logrado alcanzar el exigible nivel de cultura. Y, por supuesto, nos hayamos preocupado y esforzado por lograr que nuestros hijos nos superen en semejante tarea.

Estoy segura de que los anteriores baremos son utilizados por los jueces que otorgan el título del país más feliz del mundo.

Para todos los amigos y lectores que tienen la amabilidad de seguir mis publicaciones, les pido reciban mis deseos de paz y felicidad.




 
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jueves, 31 de octubre de 2019

A propósito de algunos rasgos de personalidad, de narcisistas y psicópatas



Por causas meramente circunstanciales, he tenido en mis manos, en las últimas semanas, análisis, estudios y comentarios acerca de personas narcisistas y psicópatas.

Algunas de ellas solo muestran ciertos rasgos identificativos. Otras, en cambio, cumplen sobradamente con los criterios que se utilizan para el diagnóstico del Trastorno de Personalidad Narcisista o del Trastorno Antisocial de la Personalidad, que es el nombre clínico de lo que habitualmente conocemos como psicópata.

Llama la atención que, aun cuando se perciban comportamientos peculiares en individuos del propio entorno, hay bastante resistencia a aceptar que puedan interpretarse como señales identificativas de tales trastornos. En cambio, se justifican esas actuaciones como si fueran causadas por el estrés, o se contemplan como unos hechos aislados, de los cuales, no es necesario preocuparse. No reaccionan a tiempo ante palabras y conductas hirientes, humillantes o violentas, las cuales, serían motivo más que suficiente para que saltasen todas las alarmas.

He escogido un escrito, “Psicopatía vs Trastorno De Personalidad Narcisista” de Sara Rico, como punto de partida para mostrarles algunas similitudes y diferencias entre la Psicopatía y el Trastorno de Personalidad Narcisista.

La autora, psicóloga, señala que, por lo que respecta a los parámetros de comportamiento, el Trastorno de Personalidad Narcisista manifiesta similitudes con la psicopatía. Por ello, un narcisista puede no tener un Trastorno Antisocial; pero, sin embargo, puede desenvolverse en el mundo con una actitud psicopática. Esto sucede así porque, en ambos trastornos, se da la imposibilidad de una relación armónica con el complementario, siendo esta más bien parasitaria.

Cosificación y utilización del otro

El complementario (la pareja, amigo o familiar) no es considerado, en ninguno de los dos trastornos, como una persona íntegra, con derechos y necesidades, sino, que es cosificado y visto como un medio para conseguir un fin.

El mero uso de la palabra “complementario”, para referirse a las personas que entran en relación con este tipo de personalidades, ya nos puede dar una idea de hasta qué punto son consideradas como agentes que les proveen de algo que necesitan y no como personas íntegras.

Desconexión afectiva

La desconexión afectiva ocupa un lugar importante en ambos trastornos. Si bien, el psicópata carece de emociones profundas, el narcisista puede fantasear una relación idílica que no llevará a término por estar incapacitado para ello. Con el único propósito de salvaguardar su autoestima, atribuirá los fracasos a la inadecuación o incompetencia del otro.

Ausencia de sentimientos de culpabilidad

Ambos trastornos presentan dificultades para experimentar sentimientos de culpa, duelo o empatía con el sufrimiento que generan. Sin embargo existen algunas diferencias de fondo. Mientras que el psicópata no posee ese repertorio de respuestas, el narcisista está desconectado de esas emociones, como un medio para lograr proteger una autoestima frágil. El narcisista no puede permitirse una visión realmente clara y equitativa, donde la otra persona sea considerada como un igual; tampoco reconoce su parte de responsabilidad en los fracasos.

Ausencia de arrepentimiento

El narcisista, al igual que el psicópata, no manifiesta arrepentimiento verdadero por actos que son éticamente inaceptables, toda vez, que él les otorga una calificación distinta.

El psicópata no siente arrepentimiento. En el caso del narcisista, este proyecta en otros la responsabilidad de sus fracasos, para proteger su imagen inmaculada. Además, como consecuencia de su trastorno, considera que debe ser tratado con privilegios.

No obstante, ambos tipos de personalidad pueden mostrar arrepentimiento simulado. Nunca será un sentimiento real de comprensión lo que los motive, sino la intención de seguir sacando beneficio del complementario, a través de engaños.

La emoción de la ira

En el psicópata y en el narcisista la ira es una emoción a flor de piel. Ambos están limitados en cuanto a sentir emociones de carácter profundo. En cambio, son probables las respuestas o reacciones coléricas como fruto de esta emoción primaria.

Conductas sádicas

En ambos trastornos pueden darse conductas sádicas. El psicópata puede experimentar placer por el simple hecho de infligir dolor al otro.

Es importante destacar que la mayoría de psicópatas bien adaptados no cometen actos delictivos y asesinatos como muestra el cine. No por ello dejan de ser y comportarse dentro de los parámetros de la psicopatía.

Ausencia de empatía

En ambos casos, existe una desconexión empática en cuanto a los sentimientos de la otra persona, en pro de la satisfacción de las necesidades propias.

El psicópata obtiene placer en el hecho de provocar dolor. El narcisista, por su parte, obtiene el placer a través del sometimiento del otro y el ensalzamiento del propio valor.

Relaciones

Es importante destacar que los dos trastornos pueden presentarse tanto en hombres como en mujeres, pero aparecen con mayor frecuencia en varones.

Ambos trastornos se beneficiarían de la idea de semejanza y el sentimiento de empatía que la víctima les otorga. Pero, cuando se da cuenta de que la otra persona actúa de forma distinta, la víctima queda sumida en un estado de confusión. Poco a poco, su autoestima se verá lesionada y se encontrará sin energía.

Se genera una dinámica difícil de interrumpir. Ya sea, por consideración a las virtudes del otro, que cree que compensan el sufrimiento, o, porque piensa que es una persona a la que conseguirá cambiar con amor y ayuda.

Es importante que, en cualquiera de los casos, estemos atentos a las señales. Y, que aprendamos a distinguir aquello que empieza a hacernos sentir mal, desde bien pronto. Así, podremos alejarnos de este tipo de personas que se caracterizan por tener un comportamiento depredador.



Para finalizar, he pensado que les gustaría conocer unas curiosas consideraciones que tienen relación con el tema que aquí hemos estado tratando, que son muy ilustrativas de cómo pueden pensar estos individuos:

Quien lo comparte, afirma que es psicópata y que puede decir que el remordimiento y la empatía brillan por su ausencia en su personalidad. 

En cuanto a la infancia, señala que no fue mala, ni mucho menos. De hecho, afirma que tuvo unos excelentes padres, pero que como personas eran unos verdaderos idiotas carentes de frialdad, siempre cayendo en el mismo error de preocuparse por otra persona y no poniendo primero al núcleo familiar. No se arrepiente de haberlos abandonado y haberlos manipulado desde que tiene memoria. 

Más allá de eso, considera que tiene una vida exitosa, una novia que se cree maravillas de él, sin hijos, porque no quiere cargas; resulta que trabaja como abogado y manifiesta tener gran éxito profesional.

Está seguro que no tiene el patético problema de la baja autoestima. No sabe si es narcisista, aunque es consciente de actúar por y para su propio beneficio.

No puede ver a las personas como personas. Solo ve cosas, con una vida diferente a la suya. Tampoco es que le preocupe, ya que en su trabajo nadie ve mal el ser despiadado. Ahí es cuando le consideran capaz de destruir mentalmente al que se le interponga entre la meta y él.

Todos pensaron que algún día cambiaría. Él dice que sí lo hizo y que, ahora, se sabe camuflar mejor. Agrega que, en una sociedad tan ciega, es muy fácil hacerlo así.

Considera que su “condición” es más bien una ventaja que un problema, si se analiza con un poco más de detalle.

Sus padres eran ejemplares tanto para ser bondadosos como para ser solidarios en exceso. Su vida no es triste ni le da pena. Su vida es el reflejo de lo que merece por lo que trabajó tanto tiempo, sin importar lo que hizo para lograrlo, ni como lo consiguió.

Continúa diciendo que puede que vean a una persona mala, vacía e inmoral. Pero él se considera ser alguien con una mente mecánica.





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miércoles, 18 de septiembre de 2019

Es conveniente tener en cuenta los cambios que ocurren en nuestras relaciones personales





Al igual que en otros artículos, cuando hablo de relaciones, me refiero a los diferentes nexos afectivos que podamos tener con familiares, amistades o parejas. También, al trato que otorgamos a las personas que vamos conociendo. Por lo tanto, quisiera que leyeran mis palabras teniendo en cuenta que son aplicables en contextos diversos.

Los cambios son parte de nuestra vida, aunque parezca que no se hayan producido. Algunos pueden ser casi imperceptibles, ya sea para uno mismo o para los demás. Otros, surgidos tras épocas de crisis, son grandes cambios. Suelen ser bastante evidentes, aunque, siempre habrá personas que no quieran verlos o prefieran ignorarlos.

Es conveniente tener en cuenta esos cambios que ocurren en nosotros y en nuestras relaciones. Para ello, además del autoconocimiento e introspección, debería haber apertura, sinceridad, respeto y la posibilidad de hablar sobre lo que es diferente, o lo que ya no es como era, llegando a acuerdos que sean válidos.

Conocemos a personas que no parecen evolucionar, que se aferran al pasado y a lo que les enseñaron. Pretenden que las cosas se hagan como siempre se hicieron en su familia, en las amistades que eligieron y en el núcleo social en el que quisieron incorporarse. No se dan cuenta que nadan contra corriente. Se empeñan en vivir sobre las bases de principios y modos de actuar inalterables. Pretenden que nadie se salte unas reglas que fueron inventadas en el pasado para solucionar situaciones que los momentos presentes les deparan. Consideran que todos cuantos pertenecen a su ámbito existencial deberían actuar de acuerdo al criterio que ellos tienen de lo que es correcto. Y, por eso, rechazan a quienes siguen pautas de comportamiento diferentes, llegando a cometer el grave error de calificar de impropio, equivocado y desatinado el proceder de los mismos. Y, confieso que me abstengo de reproducir los términos timoratos que ellos utilizan profusamente.

No es acertado decir que esos individuos moderan su actitud con el transcurso del tiempo. Más bien, todo lo contrario. Cada vez, son más rígidos e intolerantes con los demás. Intentan ocultar sus propios miedos: inseguridad, dolor e ira, ante la necesidad de ser tenidos en cuenta. En el fondo, bajo una máscara de perfección y bondad, serán seres asustadizos e inseguros. Cuando no, amargados, rencorosos y llenos de rabia.

Pero, es de justicia señalar que otras personas están en constante desarrollo, a partir del acceso a información que antes desconocían. Así como,  debido a experiencias que las llevan a cambiar algunas de sus viejas creencias por otras que se ajusten más a lo que ellas piensan. Así, poco a poco, vislumbran lo que antes no estaban preparados para comprender. Se van conociendo mejor y descubren qué es lo que contribuye a darles paz y bienestar emocional. Aprenden a confiar en su propio criterio y a cuestionarse si lo que reciben de otros es aceptable y enriquecedor, o si no lo es. Cuidan de ellas mismas y disfrutan con las interacciones sinceras, que les aportan elementos valiosos. Se hacen responsables de aquello que permiten en sus interrelaciones e identifican cuáles son los límites que son infranqueables, que no están dispuestas a permitir que se traspasen. Se valoran de forma más ajustada, teniendo en cuenta sus luces y sus sombras, sus puntos fuertes y aquellos de los que conviene ocuparse. Adquieren una mayor confianza en su capacidad para afrontar las dificultades que se les vayan presentando y para gestionar su vida, mientras van subiendo el listón de lo que valoran en una relación y de lo que no es negociable.

Lo deseable de nuestras relaciones es que sean enriquecedoras. Que podamos sentirnos a gusto, que nos lleven a conocernos mejor, que sean un aliciente para que se cumplan nuestros objetivos personales y los que, de forma conjunta, establezcamos para el futuro.

Quiero terminar con una frase de Lorraine C. Ladish:

La vida es demasiado corta como para desperdiciar tiempo con vínculos que nos vacían o restan energía. Y, demasiado corta, también, como para no estrechar los lazos que merecen la pena.





Bibliografía:

“Más allá del amor”, de Lorraine C. Ladish. Editorial Pirámide.



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sábado, 11 de mayo de 2019

Comunicarse con los demás, desde la libertad y el respeto



 

Uno de esos días en los que hablábamos de diferentes temas, Lucía quiso hacerme partícipe de sus reflexiones en torno a un problema que se le había presentado repetidas veces. Me confesó que, para ella, era difícil relacionarse con quienes son muy vehementes, tratan de imponer a otros su punto de vista y suelen manipular la información, impidiendo que pueda establecerse con ellos una conversación dentro de un plano de igualdad.

Mi amiga se había ido encontrando con personas que actuaban de la manera descrita. A pesar de lo cual, seguía sorprendiéndose al constatar la habilidad que los individuos poseían para darle la vuelta a la realidad. Se le mostraban como unos seres indefensos, perseguidos, acosados e incomprendidos.

Casi siempre, se veía obligada a callar o a hacer tímidos intentos para expresar lo que ella quería decir, al encontrarse ante la tergiversación de sus palabras o con impedimentos para conseguir un acuerdo válido que pudiera ser satisfactorio para ambos. Era como si se topara con un muro de piedra, imposible de traspasar. Esto la inquietaba, ya que sólo le sucedía con algunas personas, mientras que, con las demás, no tenía problemas para comunicarse de manera eficaz.

Me decía que le resultaba más fácil comunicarse con gente asertiva, que escuchaba con atención; con la cual, se podían mantener y defender posturas diferentes, al hacer gala de una gran delicadeza y de un profundo respeto.

Me comentaba, igualmente, que se sentía con mayor libertad de expresión al comunicarse con personas que no formaban parte de su núcleo más cercano. Probablemente, porque no existían unos vínculos que ella consideraba que debían preservarse. Lo cual  sucedía, cuando se trataba de familiares, amistades o gente de su entorno laboral, por el peligro de que pudieran romperse estos vínculos, ante la imposibilidad de llegar a acuerdos.

Les ruego que me permitan poner un énfasis especial en lo diferente que es comunicarnos con algunas personas, cuando todo se puede decir, desde el respeto. Sabiendo que seremos escuchados y que la otra persona no se tomará lo que digamos como una ofensa personal.

¡Qué importante es que escuchemos atentamente a quien nos habla! ¡Y, a su vez,  sentir que la otra persona está pendiente de lo que le decimos!

No tengamos miedo de preguntar aquello que necesitemos saber. Tampoco, de pedir más información, ni que nos aclaren algunos puntos sobre los que tengamos dudas. Finalmente, no estará por demás hacer un resumen de lo que hemos entendido y someterlo a la consideración de nuestro interlocutor. De tal manera, tendremos la seguridad de haber captado perfectamente el mensaje y estaremos en condiciones de  tender los puentes que habrán de acercarnos.